viernes, 9 de mayo de 2008

Tomo I - Sección I - Llegada al campamento base

El viernes nos juntamos en el parking de las piscinas de Tabira para salir juntos. Me resultaba gracioso el que esta vez nos sería complicado perdernos camino a Mimizan ya que la “caravana” (y nunca mejor dicho…) del Mugarra estaba formada entre furgonetas y algún coche, por 4 autocaravanas que en la carretera se veían perfectamente.
Íbamos con la idea de que el tiempo no nos acompañaría mucho pues los pronósticos meteorológicos apuntaban a que llovería (en todas partes menos en este blog, que por llevar la contraría anunciaba un buen tiempo con 4 soletes resplandecientes un poco, poco creíbles). En el camino el cielo tampoco nos decía lo contrario así que en parte ya íbamos mentalizados. De hecho en ruta nos cayó una buena chaparradita con el cielo bastante oscuro pero que más tarde dejo pasó a unas nubes con algo más de claridad ya en Francia.
El viaje lo hicimos bien, nosotros con marchota y alegria en la furgo y con ganas de hacer nuestro primer triatlón y de vivir en nuestras carnes las sensaciones que proporciona esta nueva modalidad, asi que estabamos muy contentos.
Cuando llegamos al camping enseguida se pusieron a corretear y a jugar esos pequeños seres graciosos mientras que sus padres y demás miembros del equipo se asentaban. Algunos ya se encontraban allí, seanse Piki y su primo Txirlo, unos cracks que fueron antes que nosotros en la furgo de la Opel, entre txorizos, morcillas… y barriletes de cerveza para llevar la jamada de la parrillada e ir organizando el tema y sobre todo ir montando el dispensador de las cañitas para que no nos faltará avituallamiento líquido en todo momento, pero debieron encontrarse con algún problemilla técnico que se resolvería con la llegada de un txispas como Remen jijiji…
Aquí los del Mugarra más chulos que nadie, nos montamos un chiringo envidiable, un fuerte que ya lo querrían para si los pistoleros de las pelis de vaqueros… Una muralla de furgonetas y caravanas resguardaban el txiringo que habíamos montado. Nuestra pequeña ciudad, en la que vivían unos seres con indumentaria azul y blanca (como los pitufos), un colorido que le daba identidad propia a aquella porción de hierba de aquel camping. La pena fue que se quedaron las banderas del Mugarra en tierra, eso hubiera sido la guinda del pastel...
En la página web del triatlón de Mimizan ponía que a las 20h era la Pasta Party, y tan pasta party que llegó la hora de cenar y raro era no ver un plato de pasta por las mesas (por lo menos las nuestras). Creo que ha sido un fin de semana en el que casi casi sólo me ha faltado desayunar pasta.
Por la noche un poco de tertulia acompañada de unas cervecitas con ese super dispensador que a pesar de tener los precios puestos, a nadie se lo cobro ni una txirristadadita :P jejeje... así entre risas hasta que poco a poco la gente iba cayendo por el camino y se iban a planchar la oreja. Así hasta que a algunos nos dieron las 3... no sé, no me acuerdo bien, no mire el reloj, y a otros algo más… parece que no había mucha presión por ir a la cama porque las competiciones comenzaban el día siguiente a las 12 con la carrera de los niños, pero a los demás nos tocaba mover el culo por la tarde así que quizás sería un aliciente más para pensar que “ya me recuparare…”, además competiriamos por equipos y el divertimento estaba asegurado.

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