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lunes, 12 de diciembre de 2011

Adiós Semana 2...

Otra semana más al bolsillo.

Algún dia a tocado mojarse un poco, y lo que me queda...

Sigo con rodajes cortitos y sencillos, pero que ya son un poco más que la semana de contacto inicial.

En bici sigo llaneando, intentando pedalear mucho para ir cogiendo soltura, y acoplandome cuando puedo aguantando un poquito. Esta semana se me ha echo un poco mas difícil aguantar en el acople, pues mis brazos seguian cansados y no iba cómoda.

Corriendo vamos recordando el trote pachanguero que llevaba antes de la maraton, pero de momento más suavecito porque la maquinaria aún no da para más, aunque mejor que la semana pasada.

Con respecto a la natación, contenta, ya que al no haber master esta semana, y la pereza y pocas ganas de ir a la pisci, me hacian pensar que perdería la semana, pero finalmente el viernes y el domingo, conseguí completar las dos sesiones que el mister nos había preparado. A otro ritmo más suave, más cómodo para mi, más a gusto, y por tanto más sencillo de completar para una paquetilla como yo. Por lo que, se puede decir eso de... "salvados por la campana"...

Despues de entrenar, fuimos a recuperar fuerzas en familia a base de unas raciones de txoricito y rabas, y caldito calentito. Naia se puso las botas, sobre todo con el txorizo, que le encanta. Sólo nos faltó rebañar el plato jejeje

Otra semana al bolsillo con los deberes echos... Y para celebrarlo le pusimos la guinda con un buenísimo gofre de chocolate calentito, ummmmm buenísimo, de verdad...

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martes, 6 de diciembre de 2011

Balance semana 1 de 30

Bueno, la semana 1 ya ha volado.
He completado los entrenos, aunque el último lo recupere ayer... (justo, justo...)
Hemos empezado suave con todo, menos con la natación, que como voy al máster del equipo, ahí ya no puedo llevar ritmo propio, más que adaptarme en lo posible al ritmo del grupo.


En bici he llevado ritmo de marcheta, y pedaleando bastante.
Al ser la primera semana, simplemente busco que mi cuerpo recuerde como se mueve cada músculo en cada situación jejeje... también he andado moviendo el acople un poco, aunque me he dado cuenta de que mejor lo dejo como estaba. Quería probar... intentaré ir acostumbrándome al acople.


Por fin he empezado a correr después de mes y pico sin hacerlo. He desempolvado un poco las zapatillas. Suave, suave también. En el primer día corrí media hora, y parecía que se me había olvidado correr. Me he visto patosa, con sensaciones de que mis piernas chocaban entre sí, algo raro, lo que ya sabéis cuando paráis bastante tiempo... ayer cuando salí, algo mejor. Poco a poco el cuerpo irá cogiendo soltura, no tengo prisas...


Y nadando? aaaaaay... vale que me haya hecho unas cuantas pirolas, pero es que estaba en mi mes de descanso y así me lo he querido tomar. Ahora la arrancada con esta gente, es dura.
El martes me agobie un poco, series y series, con lo que "me gusta" eso a mí. Pensaba una y mil veces en cada 100, que yo no estoy echa para ese tipo de entrenos, también pensé en no volver, con lo bien que voy yo con mis casquitos y mi musiquita a ritmo de crucero... me hicieron nadar como si me perseguiría un tiburón! No me daba tiempo a descansar! ni ligero ni medio, intensivo! y con el higadillo por el fondo de la piscina arrastras...
Si nadar me echa p'atras, con esto aún más, desquiciada! jajajaja, pero bueno, me daré tiempo y no tirare la toalla tan pronto.
El jueves, ya estaba temblando al pensar en que tenía que ir. Poco a poco se notan los entrenos de la semana y  al ser la primera semana después de tanto tiempo parada, estaba cansada, "y ahora a nadar como una loca!!"...  me hacía kakita sí jajajaja
Pero el jueves fue mejor... así que me anime algo más. Pensándolo fríamente, es normal que me encuentre así. Acabo de empezar, con tiempo seguro que acabo siguiendo mejor el ritmo. Voy a ponerle más ganas, y a comerme esos momentos "negativos", si!
Total, buen comienzo de semana. Con los deberes hechos. Que siga así la cosa...

sábado, 13 de agosto de 2011

Lance Armstrong se afila para el Ironman

Luego de varios rumores,  Lance Armstrong definitivamente volvió al triatlón, su deporte inicial con el que se consagró campeón a los 18 años, y entrenará para correr el Ironman de Kona, Hawaii.
Hace algunos meses, el campeón del Tour habia anunciado su vuelta al tria y comenzaría por un sprint en Rotoura, Nueva Zelanda pero finalmente no pudo competir por una lesión en la rodilla.“Lamentablemente no pude ser parte del Sprint de Rotorua. Estuve con algunos problemas en la rodilla y no podré correr por ahora”, publicó en su Twitter oficial.
Sin embargo, el fin de semana pasado se lo vió al ex ciclista estadounidesde nadando sorpresivamente en una competencia en Austin, Texas . La escena fue captada por un lector de la revista EverymanTri, Daniel Rossi, quien entrenó junto a Armstrong. Lance nadó 2.4 millas (3.800 mts) en 49 minutos, un tiempo excelente con el que se colocó 3° en la carrera de aguas abiertas.
Todo indica que Lance marcará una carrera envidiable en su próximo Ironman en Hawaii.  Sus tiempos en natación se asemejan al de los punteros y su excelencia en el ciclismo en indiscutible.  En cuanto a la corrida, la próxima meta de Armstrong es completar el maratón final de Kona en 2h:50m.  Él,  ya consiguió bajar de esa barrera pero sin haber completado previamente las dos disciplinas anteriores, es decir en un maratón muchísimo menos duro.
Por otro lado, en febrero de este año mientras todos se preguntaban si iba a volver al triatlón, Lance corrió la Media Maratón de “Livestrong” en su ciudad natal Austin, Texas. Terminó la carrera con 1h:22min , un ritmo de 3’54″ / km con una lesión en su rodilla, lo que demuestra que realmente puede marcar un gran tiempo en 42k.
.

Su entrenador, Alberto Salazar:

Aseguró que el ex ciclista  sólo correrá si se ve con opciones de ganar. “Lance me ha comentado que quiere ir a Hawaii para hacer algo grande. Para mí es un honor trabajar con él. El entrenamiento va a ser muy duro pero tiene la suficiente calidad para poder ir muy rápido y luchar por el triunfo”, explicó su coach, uno de los entrenadores más solicitado y respetado por su trayectoria como atleta.
“Esto va enserio”, dijo Salazar. “‘Tienes que ser capaz de hacerme correr a 2h:30m los 42k. Si puedo hacer eso, puedo correr a 02h:50m- 02h:55m el maratón dentro de un Ironman, y si puedo hacer eso, voy a ganar”, le dijo el ex ciclista a su entrenador.
Muchos de los triatletas más reconocidos en larga distancia, como Chris Lieto, afirmaron que Lance podría llegar a ser muy competitivo en Hawaii y llegaría dentro del top ten de la carrera en 2011.


viernes, 5 de agosto de 2011

Objetivo 2012: IronMan Niza

Si, como leéis. Sin apenas haber recuperado aliento tras el gran Julio con los dos Half Ironman en los que he debutado, ahora os escribo estas líneas habiéndome inscrito en el Ironman de Niza junto a mi marido Remen. El mismo día en el que Naia echa a andar por sí sola junto a sus padres... por tanto, día especial... lleno de ilusión y emociones.
Era y es su gran ilusión. Mía también. Y tras varios empujones recibidos (Garai, Vitoria, y los ánimos y la confianza de Remen), por fin doy otro paso adelante, esta vez caminando hacia la meta de Niza, donde debuto mi hermano Wiski también.
Mi gran temor es mi falta de constancia, que espero superar con el tiempo e ilusión.
Los planes de los dos cuadran en papel, haciendo hueco para los entrenos y para Naia. Sobre el papel, todo es posible. Respetando y cumpliendo los turnos, los horarios...
Un gran reto personal, del que puedo aprender mucho, mucha disciplina y respeto conmigo y los que me rodean.
Aún no sé que es cruzar la meta de un maratón, pero enseguida le pondremos remedio. El nocturno de Bilbao se presenta como principal aspirante.
Vamos a descansar. Soñemos con la meta de Niza, soñemos con ser Finisher de un Ironman...

miércoles, 22 de junio de 2011

Recordando Lanzarote



Echando un poco la vista atrás, ahí quedará la caña con la que celebramos que Remen y Maní habían sido FINISHER...

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miércoles, 1 de junio de 2011

RemenMan

Esta es la crónica que Remen nos ha cedido para tod@s los TriNonautas, sobre su primer IronMan. Esperamos que la disfrutéis...

REMENMAN

Hace meses que pensé en la idea de hacer una crónica al terminar mi primer IRONMAN, y, ahora que tengo a la pequeña Naia durmiendo, a mi mujer Oihana entrenando y me siento un pelín inspirado para escribir éstas líneas, me voy a lanzar a ello. Espero no extenderme demasiado y no aburrir al personal.

El inicio.
Todo comenzó hace cuatro años, cuando Oihana y yo dejamos el futbol y no sabíamos muy bien qué deporte practicar.

Entonces, mi querido cuñado Alber, que ya estaba metido en éste mundillo del Triatlón, nos comentó (o insistió) para que probásemos un Duatlón popular que se iba a realizar con bicis de monte en el pueblo. Nos animamos a probarlo, porque siempre nos ha gustado el deporte, y nos gustó.

Nos apuntamos al Mugarra Triatloi Taldea, nos compramos las bicis de carretera, llegaron las primeras carreras, empezamos a oír hablar de IRONMAN, a ver los primeros vídeos (uno de ellos de un padre que hace un IRONMAN con su hijo tetrapléjico, impresionante)… y me dije: “ahora mismo firmaría yo hacer un IRONMAN en 5 años”.

La preparación.
Al tercer año de empezar en el Triatlón me dije: “el año que viene voy ha hacer un IRONMAN. ¿Cuál? Pues Lanzarote, para ir con la family y no tener problemas con el idioma.” Antes de inscribirme hablé con Oihana y le recalqué que si me apuntaba al IRONMAN tendría que entrenar mucho y necesitaba que ella cargase más con Naia. Ella me dijo una y otra vez que no habría problema, lo cual se lo agradezco mucho. ESKERRIK ASKO!!!
Ése tercer año me planteé el calendario pensando en el IRONMAN de Lanzarote que haría al año siguiente y éstas fueron algunas de las carreras que realicé: Travesía a nado Getaria-Zarautz (2.800 m.), Marcha Cicloturista Miguel Indurain (186 km.), Maratón nocturno de Bilbao (42 km.) y dos Triatlones de Larga Distancia, como son, Buelna y San Juan de Luz. Al término de éstas carreras me dije: “Bueno, pues el siguiente paso es el IRONMAN. ¡A por él!.”
En diciembre empecé a preparar el IRONMAN, siguiendo las pautas de un libro de Triatlón que me dejó Alber y de otro con planes de preparación para Maratón que me dejó Xabi Miota. Hice un plan amoldado a mis capacidades físicas (sobre todo la natación) y me apunté a un cursillo de natación que daba Roberto Corujo (triatleta del equipo) porque tenía auténtica necesidad de mejorar sobre todo la técnica. Llevé los entrenamientos con mucha constancia, descansando un día a la semana y entrenando siempre con cabeza, descansando cuando el cuerpo lo requería y forzando cuando había que hacerlo. También tengo que decir que tuve momentos anímicos muy malos entre las semanas 20 a 23 más o menos, en los que no me apetecía nada entrenar, y, cuando lo hacía, lo hacía sin ganas, completamente desmotivado. Afortunadamente me recuperé y seguí entrenando con ganas.
Al final de la preparación, después de 5 meses y medio, acabé contentísimo con los entrenos y las sensaciones que tenía de las carreras de preparación. Había entrenado bien. Tenía la completa seguridad de haber hecho un buen entrenamiento. Estaba preparado para hacer el IRONMAN. No sólo hacerlo, sino disfrutarlo, que es de lo que realmente se trata, de acabarlo y decir: “¡Joder! ¡Qué guapo!”. No tenía como objetivo el hacerlo en 10, 12 o 14 horas. Mis objetivos, y por éste orden de prioridad eran: primero DISFRUTARLO y, segundo, bajar el Maratón de las 4 horas. Un par de semanas antes del IRONMAN, mi cuñado Alber, Finisher de dos IRONMAN, me comentaba que las dos semanas anteriores al IRONMAN solían aparecer las dudas de si había entrenado bien, si tenía que haber hecho más de esto o de lo otro… Yo no tenía ninguna duda. Los deberes estaban bien hechos. Ahora tenía que descansar un poco. Llegar fresco al IRONMAN. Y a gozar…

En Lanzarote.
Llegamos a Lanzarote en la tarde-noche del martes. Al día siguiente ya se respiraba ambiente IRONMAN: gente nadando, en bici y corriendo, gradas en el paseo de Puerto del Carmen, boyas en el mar… El miércoles dí una vuelta al circuito de natación (1.900 m.), 1 hora de bicicleta y 50 minutos de carrera continua, para ver las sensaciones y empezar a catar ése famoso viento de Lanzarote… El jueves descanso, que aprovechamos para recoger los dorsales y hacer un poquito de turismo. El viernes por la mañana otro poquito de natación, bici y carrera a pie, 15 minutos en cada disciplina, para comprobar la bici y soltar los músculos. Por la tarde preparar las bolsas para las transiciones y meterlas junto a la bici en boxes. Sobre las 19:30 a cenar, después un par de cañas para dormir bien y a la cama.

Día IRONMAN.
El despertador sonó a las 4:30. Oihana se levantó conmigo para ayudarme a preparar los bocadillitos que me comería durante la carrera, porque en carrera llega un momento en el que ya no te entran más barritas ni geles, y conviene variar la alimentación. Me preparó una tortilla de jamón. Yo me puse croasants con jamón York y queso y con nocilla.
Desayuné y a las 5:30, quedé con Manu para ir a boxes y hacer las últimas comprobaciones de bolsas y bicicleta. Me comí un Donuts que daban por allí y me cogí un botellín de agua.
Ví que todo estaba correcto. A las 6:15 nos empezamos a poner el neopreno, un musu a Oihana, me deseó suerte, y hacia la playa.
Unas brazadas en el mar, la meadita quitanervios de rigor y hacia la zona de salida. Estaba listo. Probablemente sea el Triatlón donde menos nervios precarrera he tenido.

Natación.
Se dio el pistoletazo de salida y los primeros salieron esprintando: “¡Jesus! ¡Qué prisas!”, pensé yo. Le dí la mano a Manu, le deseé suerte y me metí al agua. Observé que la gente se abría mucho en el agua, que dejaban bastante espacio (dentro de lo que cabe) entre ellos. Me metí en un hueco y empecé a dar brazadas. Primera boya, tumulto de gente, pocos golpes, giro a la izquierda, un largo de 800 m. y vuelta. Al término de la primera vuelta salí del agua y vi que el cronómetro marcaba 37 minutos. “¡Joder! Vas bien Remen”. “¡Hola Oihana!” (se sorprendió al verme), y a por otra vuelta.
En la boya de los últimos 800 m. tenía una piraña detrás de mí que no hacía más que darme golpes con fuerza. “¡Será cabrón!”. Intenté quitármelo de encima pataleando más fuerte y ¡zas! Se me subió el gemelo del pie derecho. Ahí andaba yo, quejándome e intentando estirar la pierna hacia arriba. Cuando volvió a su sitio, seguí nadando y haciendo la patada con un solo pie. “Espero que no me pase factura más adelante”, pensé.

Transición 1.
Salí del agua en hora y cuarto, “muy bien Remen”. Cogí la bolsa de la bici, otro saludo a Oihana y me fui a la carpa de cambio de ropa situada en la misma playa. 
Mientras me estaba cambiando había triatletas que salían corriendo de la carpa con las zapatillas de la bici puestas. ¡Menudos leñazos que se pegó la gente! Uno de ellos cogió un fuerte golpe en la cabeza y le costó reponerse. Yo había dejado las zapatillas de la bici amarradas en el cuadro de la bici. Cuando llegué a ella me las puse, cogí mi bici y salí trotando hacia la zona de salida.

Ciclismo.
El segmento ciclista me lo tomé con tranquilidad. Hay tramos en los que el asfalto se agarra a las cubiertas y el viento no ayuda nada en hacer una buena media. No hay que desmoralizarse si la velocidad que marca el cuentakilómetros no es elevada. Sabía que la clave para poder disfrutar del IRONMAN estaba en éste segmento: ir un piñón por encima de lo que las piernas te pedían y alimentarse bien. Y comer, y beber, y comer, y beber, y comer, y beber…
Recuerdo la bonita estampa del paso por el parque de Timanfaya: una recta con cientos de Triatletas uno detrás de otro, la carretera picando ligeramente hacia arriba y el viento de cara. Simplemente DURO.
También recuerdo las subidas a los miradores del Río y de Haria, en los que metí el plato de 30. “Qué bien viene ese plato para estas ocasiones…” Txiri-txiri hacia arriba. Eso sí, con bonitas vistas por la costa.
Los últimos 30 km los hice con ligeros calambres en la planta de los pies. Sabía que lo más duro ya había pasado y que el perfil picaba ligeramente hacia abajo. “Aguanta que ya lo tienes dominado”, me dije. Y llegué a Puerto del Carmen, donde ví a muchos triatletas corriendo.

Maratón.
Después de cambiarme de ropa y ponerme la gorra del Athletic (especialmente reservada para la ocasión), comienzo el maratón con buenas sensaciones. Los primeros 5 km los hago a un ritmo cercano a los 5 minutos el km y me digo: “Baja, baja. Baja el ritmo que así no llegas al final”.
No hubo que hacer mucho esfuerzo para bajar el ritmo. Empiezan las primeras dolencias, sobre todo de cuadriceps, y, cómo no, mi inseparable compañero en tirada larga corriendo… el kakalarri. Sobre el km 15 paro en el WC a aligerar peso. “No pasa nada. Contaba con ello”.
Al volver a la carrera no conseguí coger ése ritmo que tan a gusto llevaba. Teníamos avituallamientos cada 2 km aproximadamente. El líquido que daban era en vaso y no me gustó nada. Para beber del vaso tienes que pararte y beber. Te corta el ritmo. Luego me costaba mucho empezar a trotar. Parabas a hidratarte y a la hora de empezar a trotar me decía: “Un paso más andando y luego a trotar” Lo que debía ser un paso se convirtió en uno, y otro, y otro, y otro más…
Afortunadamente los kilómetros iban cayendo y realmente eran de agradecer los ánimos de Oihana, que corría junto a mi, de Naia, simplemente con su presencia, de mi hermano, de mis padres, mis suegros, de Conchi con el megáfono, la gente en general y de Julen Kortabarria del Oñati Triatloi Taldea, que cada vez que nos cruzabamos no paraba de animarme.
Los peores kilómetros fueron entre el 30 y el 36. Más o menos cuando empieza la última vuelta de 12 km aproximadamente. En éstos kilómetros me acordé de todo: de Oihana y Naia, que me estaban esperando en línea de meta para inmortalizar una entrada inolvidable, de mis padres, suegros y hermano, mi hermana desde Austria, de mi cuñado Alber y sus imágenes grabadas en mi memoria del IRONMAN de Niza, de lo mucho que había entrenado durante 5 o 6 meses, el pica que me bebería después…
En el 39 me paré en un avituallamiento por última vez. Cogí agua, coca-cola y otra vez agua, un trozo de plátano y otro de naranja, y comencé a correr. Mire el reloj y me dije: “Ya no bajaré de las 4 horas corriendo pero, por lo menos, sería bonito bajar de las 12 en total. De aquí a meta. En el siguiente y último avituallamiento ni parar.” Dicho y hecho. Cogí mi ritmo de carrera, próximo a 5 min/km, y pasé de largo el último avituallamiento. Vi a Oihana con Naia en un brazo y la vieja ikurriña en la otra. Corrimos juntos hacia la meta y, a falta de poco, nos paramos para bajar a Naia y entrar los tres agarrados de la mano. Lo había conseguido. Mi primer IRONMAN. Tanto entrenamiento y sacrificio y ahora viene la recompensa. Un buen debut en distancia IRONMAN, que firmaría acabar los siguientes con las mismas sensaciones que éste.
En la Maratón hay momentos muy malos y, por momentos, se te quitan las ganas de repetir algo así. Recuerdo que cuando Oihana corría junto a mi le comentaba: “en 20 años no hago otro” o “el siguiente tu, ¿eh?”. Pero no se qué tiene este deporte que fue cruzar la meta y pensar: “y ahora, ¿qué?. ¿A donde iré el año que viene? El año que viene con mi mujer”.

Agradecimientos.
En primer lugar a mi cuñado Alber, porque nos introdujo a Oihana y a mi en este mundillo. Por sus innumerables consejos y ánimos.
A las amamas, aitites y hermanos por ayudarnos a cuidar de Naia.
A los compañeros del Mugarra Triatloi Taldea por sus ánimos y pequeños grandes consejitos. No quiero mencionar a ninguno porque seguro que me dejo a alguien sin mencionar y no se lo merece.
A mi jefe Javi, que a pesar de pasar por momentos malos en el trabajo, me ha dejado coger fiesta los miércoles en el trabajo para preparar el IRONMAN.
A Manu, por ser compañero de aventura, y a Conchi, por sus ánimos a pie de pista.
Ni que decir tiene que mis máximos agradecimientos son para mi mujer, Oihana, que es la que más sabe de todo lo que he entrenado para conseguirlo, que me ha dado libertad total para entrenar, que a cargado más con Naia, me ha dado ánimos en los malos momentos y me ha apoyado desde el principio en esta aventura.
Ahora le toca a ella entrenar para el Triatlón de Larga Distancia de Vitoria el próximo Julio, y espero apoyarle en todo lo que pueda: sus entrenamientos tienen prioridad sobre los míos, me encargaré más de Naia, de las labores de casa y le animaré en los malos momentos anímicos que tenga. El año que viene haremos los dos un IRONMAN. Ella, aunque lo está deseando, todavía no lo tiene claro, pero yo si. No tengo ninguna duda. Empezaremos metiendo distancias largas este año y hacer buena base para el año que viene. Tengo que apoyarle anímicamente cuando ella lo necesite y espero estar a la altura, a su lado, y no desesperarme. Para ser IRONMAN FINISHER merece la pena tanto esfuerzo y sacrificio.

Mención especial.
Quiero hacer mención especial para dos personas que he conocido en esta maravillosa aventura:
1º. Patrick Silva, un triatleta portugués, que ha tenido la valentía de apuntarse a un IRONMAN con tan sólo 4 meses de práctica en el Triatlón. Le agradezco su invitación para hacer algún Triatlón en Portugal y ofrecernos su casa.
2º. José Carlos Ferré, un valenciano con el que he compartido hotel y ha completado su 4º IRONMAN Lanzarote. Se ha cascado la Maratón con su hija enferma en silla de ruedas. Un auténtico ejemplo de esfuerzo y superación. Mi más sincera admiración por él y su familia.

Ánimos.
A toda esa gente que disfruta del Triatlón y está dudando en hacer un IRONMAN, de si será capaz o no de hacerlo, a los que no confíen en sí mismos… QUE SE APUNTEN A UNO. Es demasiado bonito para perdérselo.


Fdo.: Remen

domingo, 29 de mayo de 2011

Fotos Lanzarote

Pronto también subiré las fotos del Ironman de Lanzarote. Paciencia...

Crónica del IronMan Lanzarote


Bueno, en breve, podremos disfrutar de las vivencias de un recién bautizado IronMan, los momentos que vivió un Finisher en su primer IronMan.

Remen compartirá sus aventurillas en el IronMan de Lanzarote para tos@s los TriNonautas.

Una experiencia única e inolvidable para todo triatleta, el primer IronMan.

Que pasará por la cabeza de estas meritorias personas?...

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sábado, 21 de mayo de 2011

Final



Finisheeeeeeer! Champion! Txapeldun! Y sobre todo... IRONMAN!!!

Que alegria, que alboroto, llegó Remen como una motooooooooooooooo!

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Con carrito


Atención! Hay in tío como el del video del padre llevando el hijo!

A ver sí cuando pase le saco foto...

El primer hombre ya a cruzado la meta...

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Transición 2


Ya ha llegado! Cabalga como un Señor. Muy buena cara, una sonrisa que no le cabe en la cara.

Va mejor del tiempo estimado, máquina! Maquinooooooooon!!

Este es mi chico! En su línea con sonrisa, da gusto verle, y a la vez tranquiliza...

Manu también llega! Aupa Manoloooooo!

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Calor


Esta calentando Lorenzo, pega con ganas... a ver, alguna nube para los hombres de hierro!

Sigue el viento!

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Salida del agua



Para que veais lo bien que ha salido.

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Transición 1


En hora y 25 ya esta pedaleando, con animo, y alegría!

Que emoción por favor! Impresionante! Vamos Remen!

De momento esta nublado pero se van abriendo claros, de vez en cuando, sopla Eolo... calma Eolo! Calma!... tiene pinta de calentar, ya veremo...

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Manu


40 minutos...

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Primera vuelta natación


Remen sale en 36 minutos! Aupa Remen! Y encima me a tenido que ver él! Muy bien!

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Boxes preparados



Cientos de burras descansan en sus puestos, a la espera de cabalgar junto a sus jinetes.

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viernes, 20 de mayo de 2011

Control de material



Van a pasar el control de material...

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jueves, 19 de mayo de 2011

Desfile de naciones



Ahora toca desfile de naciones. Los chicos casi se duermen en la charleta. Vaya chapa...

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Ayer, antes de nadar...



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